Bueno, seguimos con lo nuestro. Estábamos hablando ayer del pan. Durante los tres primeros meses es mejor no tomar nada de pan. Implica el pan a otros muchos alimentos, como son: la pasta, los fideos, los rebozados y cualquier cosa que contenga harina refinada.
Afortunadamente hay ya en el mercado, cada vez más, un montón de artículos integrales.
Un consejo importantísimo: Leed todas las etiquetas de las cosas que compréis. No os podéis ni imaginar cuántas de las cosas que compramos tienen azúcares en sus ingredientes. De verda
d, es impresionante. Desde la mahonesa, hasta los panes de molde, pasando por algunos embutidos, y por supuesto, la práctica totalidad de comidas preparadas o semi-preparadas. Es lógico. Todo lo que contiene cualquier tipo de glucosa está más rico e invita a comer más.
¿Os acordáis del anuncio de esas patatas fritas? su eslogan era "¿A qué no puedes comer solo una?". Es por el efecto que hace en nuestro cuerpo el azúcar como hemos hablado antes.
Bueno, que me enrollo como las persianas. Sólo eso, leed todos los ingredientes y sed implacables. No compréis nada con azúcar o sino todo el esfuerzo hecho antes no servirá de nada.
Otro alimento prohibido totalmente (durante tres meses, luego se puede introducir de vez en cuando y de alguna manera en concreto) son las patatas. Os aseguro que se puede vivir sin patatas fritas. Un truco genial: Cortad trozos de apio limpio y freírlo como si fueran patatas. Os sorprenderá su parecido (digo solo parecido).
Avisaros que también en los ingredientes de muchas cosas hay fécula de patata. No se compra tampoco. Cuando perdáis todos los kilos propuestos podréis tomarlas de vez en cuando sobre todo hervidas.
Arroz. Tampoco. Sólo de cuando en cuando, y siempre integral. (No vale el salvaje, ni el basmati, ni el thay...).

Y por último y no menos importante: Fuera el alcohol. Sobre todo, esos vinitos dulces que están tan ricos antes de comer. Si no os queda más remedio que tomarlo (por compromiso) tened la precaución de comer algo antes. No toméis alcohol con el estómago vacío. Es lo peor. Y en cuanto a los refrescos... soy adicta a la cocacola desde mi primer embarazo, pero tomo light siempre.
Y ahora (parece que estoy viendo vuestras caras de: "¿Y entonces, qué como?") os preguntaréis si seguís leyendo, o tenéis tal depresión que apagar el ordenador es la mejor opción.
Pues podéis comer miles de cosas, y sobre todo y más importante, sin límite, hasta que no tengas más hambre:
Todos los embutidos: jamón, chorizo, salchichón, etc.
Todos los frutos secos.
Chocolate negro (al menos de 60% de pureza) Siempre que os apetezca. Suelo tomar un trocito después de cenar todos los días.
Todas las carnes, excepto el hígado.
Todos los pescados, incluso en conserva como el atún. Cocinados como quieras.
Todos los mariscos.
Todas las legumbre
s. Cocinadas con su chorizo su tocino y todo lo demás.
Huevos sin ningún límite.Fritos, cocidos, al plato, revueltos... Unos huevos rellenos con atún y con mahonesa hecha por tí (hay una receta en el blog) están deliciosos. A veces me tomo 3 huevos (6 mitades rellenas) para comer con mahonesa por encima. No me quedo con hambre.
Y lo más importante. Todas y cada una de la verduras que existen en el planeta. Rehogadas en la manera que queráis, con sal, aceite, vinagretas... Eso sí. Sin patata.
Otra cosa que me costó mucho trabajo dejar, aparte del pan, fue la tortilla de patata. Hago una con calabacín que tiene poco que envidiarle. Sólo sustituir la patata por calabacín.
Un truco: las proteínas, es decir carne y pescado fundamentalmente, llenan mucho. No serás capaz de tomar mucha carne. Prueba.
No es necesario cocinar de ninguna manera especial. Puedes freir los alimentos en abundante aceite de oliva, sin límite. No has de tomar todo a la plancha. Guisarlos con cualquier verdura, limón, vino blanco. Sólo, que no pongas harina en las salsas. Para espesar deja reducir un poco más.
Cosas y truquillos que me ayudaron.-
Hice un gráfico diario que puse en el frigorífico para ir apuntando el peso
cada día. Hay personas que están en contra de pesarse a diario. A mi me ayudó mucho, porque puede observar qué alimentos me iban mejor y cuáles me engordaban. Por ejemplo: la zanahoria me engorda. Observé que cuando tomaba ensalada con zanahoria no me iba bien.
Es un proceso lento pero seguro (como casi todo) Las mujeres hemos de tener en cuenta que en el momento de la ovulación (a los 14 días después de la regla) es fácil que aumentemos incluso 2 kilos de peso por retención de líquidos, que después se pierden por sí solos sin hacer nada.
Cuando veía mi gráfico cada vez más bajito... un día 100 gramos, otro 300 gramos. Eso anima. También es verdad, que había momentos que no perdía nada. Aquí os pongo uno de los gráficos que guardo y para dar una idea de cómo hacerlo.
Otra cosa que me ayudó. Como ya sabéis, tengo un blog de manualidades, quiero decir que hago muchas cosas, entre ellas, coser. Aprendí de forma autodidacta a coser ropa y comencé ha hacerme algunas cosas. Ver cómo necesitaba medidas cada vez más pequeñas y el deseo de que el trabajo de hacerlas no fuera en vano al ganar peso, me animaba mucho. Pasé de una talla 44 y a veces 46 a la talla 36. Ahora tengo una 38, que no está mal.
En cuanto a las tentaciones, que también las hay. Antes de cometer un error y comer algo que no me convenía, pensaba si merecía la pena el placer del instante, a cambio del esfuerzo de un montón de días. Nunca compensa.
Cuando ya has perdido el peso que querías (es bueno poner una meta, 8 kilos o 20 o los que sean, y no parar hasta conseguirlo), yo tardé un año aproximadamente, puedes permitirte caprichos de vez en cuando. A veces tomo una paella o un postre hiperdulce. Ya sé que luego he de pasar unos días más estrictos, pero recupero mi peso en un par de días.
Normalmente, desayuno un trozo de tarta de esa de manzana que os comenté ayer. O una rebanada de pan negro (de ese alemán con semillas de lino o calabaza) que aunque parezca que no es comestible, te acostumbras. Lo tomo tostado con mantequilla. Y un té (Earl Grey) con leche de soja.
En las comidas no me corto. Verduras y carne o pescado en la cantidad que quiero. No suelo tomar postre.
La merienda suelo tomar frutos secos o postres de soja (algunos son deliciosos) tipo flan o bollerías integrales suaves que voy encontrando en herbolarios y grandes superficies (cada vez hay más y están más ricas)
La cena siempre es suave y temprano. A las 8 y media suelo cenar. Muchas veces los copos de avena con leche de soja y canela (con edulcorantes) La dejo cocer sólo 5 minutos y con la canela siempre me recuerda al arroz con leche.
Otros días tomo embutido o una tortilla francesa con un pimiento verde.
En fin, como veis no paso hambre.
Bueno espero, que haber desnudado de esta forma mi alma, os sirva de algo. He sido todo lo sincera que he podido. A mi me ha funcionado. Peso 48 kilos hace muchísimo tiempo (nos os asustéis, es que soy pequeñita) y pesaba 66.
No se trata de conve
ncer a nadie. Busca tu momento y cuando estés preparado, inténtalo. Si tienes exito, genial. Sino, pues tampoco pasa nada. Pero desde luego este sistema funciona. No es magia ni facil, pero funciona. Es una forma sana y te sentirás mejor en todos los sentidos.
Un beso a todos. Yo seguiré con mis recetas. (algunas no valen para el régimen, pero siempre lo aviso).
¡Que aproveche!
Afortunadamente hay ya en el mercado, cada vez más, un montón de artículos integrales.
Un consejo importantísimo: Leed todas las etiquetas de las cosas que compréis. No os podéis ni imaginar cuántas de las cosas que compramos tienen azúcares en sus ingredientes. De verda
d, es impresionante. Desde la mahonesa, hasta los panes de molde, pasando por algunos embutidos, y por supuesto, la práctica totalidad de comidas preparadas o semi-preparadas. Es lógico. Todo lo que contiene cualquier tipo de glucosa está más rico e invita a comer más.¿Os acordáis del anuncio de esas patatas fritas? su eslogan era "¿A qué no puedes comer solo una?". Es por el efecto que hace en nuestro cuerpo el azúcar como hemos hablado antes.
Bueno, que me enrollo como las persianas. Sólo eso, leed todos los ingredientes y sed implacables. No compréis nada con azúcar o sino todo el esfuerzo hecho antes no servirá de nada.
Otro alimento prohibido totalmente (durante tres meses, luego se puede introducir de vez en cuando y de alguna manera en concreto) son las patatas. Os aseguro que se puede vivir sin patatas fritas. Un truco genial: Cortad trozos de apio limpio y freírlo como si fueran patatas. Os sorprenderá su parecido (digo solo parecido).
Avisaros que también en los ingredientes de muchas cosas hay fécula de patata. No se compra tampoco. Cuando perdáis todos los kilos propuestos podréis tomarlas de vez en cuando sobre todo hervidas.
Arroz. Tampoco. Sólo de cuando en cuando, y siempre integral. (No vale el salvaje, ni el basmati, ni el thay...).

Y por último y no menos importante: Fuera el alcohol. Sobre todo, esos vinitos dulces que están tan ricos antes de comer. Si no os queda más remedio que tomarlo (por compromiso) tened la precaución de comer algo antes. No toméis alcohol con el estómago vacío. Es lo peor. Y en cuanto a los refrescos... soy adicta a la cocacola desde mi primer embarazo, pero tomo light siempre.
Y ahora (parece que estoy viendo vuestras caras de: "¿Y entonces, qué como?") os preguntaréis si seguís leyendo, o tenéis tal depresión que apagar el ordenador es la mejor opción.
Pues podéis comer miles de cosas, y sobre todo y más importante, sin límite, hasta que no tengas más hambre:
Todos los embutidos: jamón, chorizo, salchichón, etc.
Todos los frutos secos.
Chocolate negro (al menos de 60% de pureza) Siempre que os apetezca. Suelo tomar un trocito después de cenar todos los días.
Todas las carnes, excepto el hígado.
Todos los pescados, incluso en conserva como el atún. Cocinados como quieras.
Todos los mariscos.
Todas las legumbre
s. Cocinadas con su chorizo su tocino y todo lo demás.Huevos sin ningún límite.Fritos, cocidos, al plato, revueltos... Unos huevos rellenos con atún y con mahonesa hecha por tí (hay una receta en el blog) están deliciosos. A veces me tomo 3 huevos (6 mitades rellenas) para comer con mahonesa por encima. No me quedo con hambre.
Y lo más importante. Todas y cada una de la verduras que existen en el planeta. Rehogadas en la manera que queráis, con sal, aceite, vinagretas... Eso sí. Sin patata.
Otra cosa que me costó mucho trabajo dejar, aparte del pan, fue la tortilla de patata. Hago una con calabacín que tiene poco que envidiarle. Sólo sustituir la patata por calabacín.
Un truco: las proteínas, es decir carne y pescado fundamentalmente, llenan mucho. No serás capaz de tomar mucha carne. Prueba.
No es necesario cocinar de ninguna manera especial. Puedes freir los alimentos en abundante aceite de oliva, sin límite. No has de tomar todo a la plancha. Guisarlos con cualquier verdura, limón, vino blanco. Sólo, que no pongas harina en las salsas. Para espesar deja reducir un poco más.
Cosas y truquillos que me ayudaron.-
Hice un gráfico diario que puse en el frigorífico para ir apuntando el peso
cada día. Hay personas que están en contra de pesarse a diario. A mi me ayudó mucho, porque puede observar qué alimentos me iban mejor y cuáles me engordaban. Por ejemplo: la zanahoria me engorda. Observé que cuando tomaba ensalada con zanahoria no me iba bien.Es un proceso lento pero seguro (como casi todo) Las mujeres hemos de tener en cuenta que en el momento de la ovulación (a los 14 días después de la regla) es fácil que aumentemos incluso 2 kilos de peso por retención de líquidos, que después se pierden por sí solos sin hacer nada.
Cuando veía mi gráfico cada vez más bajito... un día 100 gramos, otro 300 gramos. Eso anima. También es verdad, que había momentos que no perdía nada. Aquí os pongo uno de los gráficos que guardo y para dar una idea de cómo hacerlo.
Otra cosa que me ayudó. Como ya sabéis, tengo un blog de manualidades, quiero decir que hago muchas cosas, entre ellas, coser. Aprendí de forma autodidacta a coser ropa y comencé ha hacerme algunas cosas. Ver cómo necesitaba medidas cada vez más pequeñas y el deseo de que el trabajo de hacerlas no fuera en vano al ganar peso, me animaba mucho. Pasé de una talla 44 y a veces 46 a la talla 36. Ahora tengo una 38, que no está mal.
En cuanto a las tentaciones, que también las hay. Antes de cometer un error y comer algo que no me convenía, pensaba si merecía la pena el placer del instante, a cambio del esfuerzo de un montón de días. Nunca compensa.
Cuando ya has perdido el peso que querías (es bueno poner una meta, 8 kilos o 20 o los que sean, y no parar hasta conseguirlo), yo tardé un año aproximadamente, puedes permitirte caprichos de vez en cuando. A veces tomo una paella o un postre hiperdulce. Ya sé que luego he de pasar unos días más estrictos, pero recupero mi peso en un par de días.
Normalmente, desayuno un trozo de tarta de esa de manzana que os comenté ayer. O una rebanada de pan negro (de ese alemán con semillas de lino o calabaza) que aunque parezca que no es comestible, te acostumbras. Lo tomo tostado con mantequilla. Y un té (Earl Grey) con leche de soja.
En las comidas no me corto. Verduras y carne o pescado en la cantidad que quiero. No suelo tomar postre.
La merienda suelo tomar frutos secos o postres de soja (algunos son deliciosos) tipo flan o bollerías integrales suaves que voy encontrando en herbolarios y grandes superficies (cada vez hay más y están más ricas)
La cena siempre es suave y temprano. A las 8 y media suelo cenar. Muchas veces los copos de avena con leche de soja y canela (con edulcorantes) La dejo cocer sólo 5 minutos y con la canela siempre me recuerda al arroz con leche.
Otros días tomo embutido o una tortilla francesa con un pimiento verde.
En fin, como veis no paso hambre.
Bueno espero, que haber desnudado de esta forma mi alma, os sirva de algo. He sido todo lo sincera que he podido. A mi me ha funcionado. Peso 48 kilos hace muchísimo tiempo (nos os asustéis, es que soy pequeñita) y pesaba 66.
No se trata de conve
ncer a nadie. Busca tu momento y cuando estés preparado, inténtalo. Si tienes exito, genial. Sino, pues tampoco pasa nada. Pero desde luego este sistema funciona. No es magia ni facil, pero funciona. Es una forma sana y te sentirás mejor en todos los sentidos.Un beso a todos. Yo seguiré con mis recetas. (algunas no valen para el régimen, pero siempre lo aviso).
¡Que aproveche!










