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miércoles, 14 de mayo de 2008

Boquerones en Vinagre.


Hay muchos lugares del mundo donde no se preparan los boquerones en vinagre.

Es un plato muy español. Parece complicado coger el punto. No es cierto.

Yo voy a daros la receta. Si seguís exactamente los tiempos y el procedimiento, el éxito es seguro.

Durante estos dos últimos años se han dejado de consumir en España este pescado. Por dos causas.
Una de ellas la escasez, dado que se habían pescado los boquerones pequeños y casi nos habíamos cargado la pesca de este rico pescado azul.
La segunda, el odioso Anisakis (parásito que habita en algunos pescados). Si se es alérgico, debemos reducir el riesgo de comer pescados crudos. Dado que el gusano no muere si no es congelado o cocinado a altas temperaturas.

Parece que hoy, se vuelven a encontrar boquerones grandes en el mercado y el gusano en cuestión pasa al segundo plano que siempre estuvo.
De todas formas, antes de consumir cualquier sushi o pescados marinados, crudos... informaros de éste parásito.

Bueno, después de las indicaciones pertinentes, paso a explicaros la receta de estos boquerones que son deliciosos. Aptos para cualquier régimen (si, aunque lleven aceite, el aceite no engorda).




Necesitamos, para 2 kilos de boquerones medianos o grandes.


  • 2 kilos de boquerones frescos
  • 1 cabeza de ajos, pelados y picados ( se necesita mucha cantidad de ajo)
  • perejil picado (puede ser seco)
  • Sal
  • 1 litro de vinagre corriente.
  • 1 litro de aceite virgen extra.

Primero se han de limpiar los boquerones. Quitar la espina central, quitar todas las tripas y pasar por el grifo con agua fría.
Cuando estén todos los lomos limpios se coloca una capa de boquerones con la parte interior del pesc
ado mirando para arriba. Bien juntitos hasta cubrir el fondo de un recipiente que podamos después cerrar (como un tuper grande con tapa).

Una vez cubierto el fondo se echa sal de manera abundante. Sin miedo. Mucha sal (después no quedarán nunca salados) y por una esquina del recipiente verter despacio el vinagre hasta cubrir esa capa.

Volver a poner otra capa de lomos de boquerón de la misma forma. Proceder de igual manera. Mucha sal, pero mucha, insisto.
Después el vinagre por una esquina hasta sumergir cada capa.
Así hasta terminar con todos los boquerones, que puede haber 5 o 6 capas fácilmente. Terminar siempre con el vinagre cubriéndolo todo. Ahora no meter en el frigorífico.

Dejar a temperatura ambiente y cerrado.
Ahora vien
e lo más importante. Dejar en este líquido durante 24 horas exactamente y digo exactamente.
Tener la precaución al hacerlo, pensar que a esa misma hora al día siguiente hay que poder ocuparse de preparar la siguiente
fase.
Una vez transcurridas las 24 horas se vacían en un escurre verduras y se deja que escurran bien todo el vinagre.
Veréis que han quedado completamente blancos. Es por el efecto de la sal y el vinagre. Si no se pone la sal suficiente, la textura y el color no son los adecuados. Quedando blandos u oscuros.


Una vez bien escurridos, 3 o 4 minutos bastan, se vuelven a colocar por capas. Sobre cada capa pondremos de manera bien generosa ajo picado y perejil. Acto seguido, como hicimos con el vin
agre, verter en hilo fino el aceite de oliva virgen extra por una esquinita hasta cubrir los boquerones.... Así hasta terminar con todos.

Se utiliza fácilmente un litro de aceite y me diréis que es demasiado gasto para un aperitivo, pero una vez terminados los boquerones, este aceite es exquisito para freír cualquier pescado o aliñar una ensalada.
Por lo tanto el aceite se puede reutilizar con absoluta tranquilidad.

Espero que los hagáis y os chupéis los de
ditos... Están uhmmmmm deliciosos.

¡Qué aproveche!
Natacha.

viernes, 25 de abril de 2008

Guiso de bacalao con algas.



Un guiso tradicional al que he añadido unas algas. Para empezar a probar cosas nuevas.
las algas son un alimento muy interesante. Tienen un montón de propiedades. En nuestro país no tienen mucha tradición a pesar de tener muchos kilómetros de costa, y por consiguiente muchas playas y muchas clases de algas.

Galicia es una gran productora de este alimento tan desconocido y poco utilizado. Poco a poco pondré alguna receta que contenga algas distintas para ir probando.

Os aseguro que el sabor es delicioso y su utilización muy sencilla. Su sabor varía dependiendo del tipo de alga que se utilice, pero por norma general son de sabor intenso, sabores de mar, a pescado o mariscos. Son sabrosas y hay que utilizar en cantidades pequeñas, para no saturar de sabor.
He comprado varias clases de algas deshidratadas. Se hidratan en agua durante unos minutos y su tamaño crece considerablemente. No son baratas pero, dado que se utiliza muy poca cantidad, cunde mucho, por lo que el precio es perfectamente soportable.

En esta ocasión he utilizado alga Nori. Viene deshidratada, es una hoja oscura, casi morada de un sabor suave pero a mar intenso. Una cucharadita por persona será suficiente. Tener en cuenta también a la hora de salar los platos que lleven algas, quizá necesiten un poco menos de sal.
En este caso, al ser bacalao, no lleva sal.

Los ingredientes para cuatro personas son:

  • 4 patatas
  • 350 gramos de chirlas
  • 350 gramos de gambas peladas (pueden ser congeladas)
  • pimentón de calidad dulce o picante (al gusto)
  • 300 gramos de bacalao fresco desalado (24 horas en agua fría en frigorífico cambiando el agua 3 veces)
  • 4 cucharadas de algas nori deshidratadas.
  • Aceite de oliva
  • 2 hojas de laurel
  • 1/2 cebolla
  • 2 ajos
  • 1 vaso de vino blanco para guisar.
  • 4 cuhacaraditas de algas Nori secas.
Para hidratar las algas, es suficiente ponerlas en un recipiente con agua templada durante 10 minutos. Verás que crecen bastante. Por eso la medida es una cucharadita por persona, dado que el sabor también es intenso, será suficiente con esta cantidad. Hacer un sofrito con la cebolla picada, los ajos y el laurel. Una vez pochado se añaden las patatas cortadas como para cachelos (chascando al romper) rehogar unos minutos y añadir una cucharada pequeña de pimentón al gusto (prefiero dulce para este plato) y retirar enseguida del fuego para que no se queme.

Una vez que el pimentón se ha mezclado añadir el vino blanco y rehogar cinco minutos. Pasado este tiempo añadir agua hasta cubrir totalmente.
Poner en el guiso el bacalao troceado, las chirlas, las gambas y las algas ya hidratadas.
Dejar hervir unos 20 minutos, hasta que la patata esté echa.

También se puede añadir un puñadito de arroz por persona al echar el bacalao, en este caso no le puse.

El sabor te sorprenderá.

¡Que aproveche!

jueves, 17 de enero de 2008

Bienmesabe (Delicia de pescado).

Plato típico de Andalucía. Lo he comido tantas veces de niña, que me satisface comprobar que puedo hacerlo en casa sin ninguna dificultad. Solo requiere un poco de paciencia y pocos ingredientes.
Este plato se hace con un pescado que se llama Cazón (en realidad es tiburón) Es una carne suave con poco sabor y muy acuosa. Blanco y sin espinas, salvo un hueso central. Fácil de limpiar y de trocear. Para los niños es ideal porque es muy cómodo para comerlo. Este pescado también es muy bueno para sopas y caldos. Otro de sus atractivos es el precio. Es muy barato.
Pero en este caso vamos con el "Bienmesabe" que por algo se llama así.

Ingredientes:

Para el adobo: (dejarlo sumergido en este adobo 24 horas exactamente)

  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 1 cucharada de cominos
  • 1 vaso de vinagre de Jerez (es importante que sea este vinagre, pero si no es posible, utilizar un vinagre de calidad)
  • Agua para cubrir

Para la fritura:
  • 1 kilo de cazón troceado y limpio.
  • Sal
  • Harina especial para pescado (es una harina que contiene: harina de trigo duro y sémola de trigo duro, que le da una consistencia al frito especial)
  • Aceite de oliva (bastante cantidad)
Modo: Lo primero es preparar el adobo. Echa en un mortero la cucharadita de cominos y machácalos, después añade el ajo en trozos el orégano y el pimentón y un poco de sal y machaca todo junto hasta que te quede una pasta más o menos triturada (tampoco hace falta que esté completamente triturado). Añade al mortero el vaso de vinagre y revuelve un poco. Aparte, pon en un recipiente que puedas cerrar y guardar en el frigorífico, el pescado ya salado y troceado en dados. Vierte el contenido del mortero sobre los trozos y añade agua hasta cubrir justo. Muévelo para que todo se mezcle y el líquido llegue a todos los trozos. Cerrado, déjalo en el frigorífico 24 horas exactas. Esto es muy importante, así que tenlo en cuenta para cuando vayas a freírlo y comerlo. Adóbalo justo 24 horas antes de hacerlo.
Cuando lo saques del frigorífico pasadas las 24 horas échalo en un escurridor y déja que suelte el líquido. No lo laves ni le pongas agua.

Mientras escurre, pon al fuego una sartén honda con dos dedos de aceite de oliva y deja que se caliente bien (hasta que empiece a echar humo). Pon la harina en una fuente y ve rebozando cada trozo (que seguirá húmedo) y echa en la sartén con el aceite bien caliente. Ve poniendo los trozos ya fritos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de grasa (prácticamente no absorbe aceite por la temperatura de éste). Este plato se puede comer perfectamente en frío.
Como sugerencia te diré que la mayonesa especial que os enseñé anteriormente le vá muy bien, el tomate frito y sobre todo el zumo de limón.
Estoy segura de que volveréis a cocinar este plato. Es delicioso.
¡Que aproveche!